1 de marzo de 2020


CUÁNTO MÁS, NO SÉ



Con todo el dolor y más,
voy directo a la muerte,
y si mañana continuo despierto
será otro espurio milagro
que haya presenciado.
Con todo el dolor y más,
apenas pido la palabra al tiempo
para quedarme callado
en su infinito desastre
cuando me arrebata la voz.
Con todo el dolor y más,
dimito de las lágrimas
cuyo paradero sólo ha sido
salar los charcos
o fundirse en las grietas
dibujadas por el sol. 
Con todo el dolor y más,
exhumo mis fracasos
y me lanzo a ellos
confiado en ahogarme
bajo un mar de huesos.
Con todo el dolor y más,
todo vive sin mí
y respirándome aquí dentro
me pide asumir
de una vez por todas
que aquella reserva de oxigeno
está holgadamente vacía
desde que alguna remota
recarga de aire puro
venida quién sabe de qué estación
arrancada del olvido
huyó hacia las fauces
del silencio.
                                   

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