24 de septiembre de 2016

LA NOCHE SON MIS OJOS
24, 09, 2016



La muerte es la única canción desconocida,
aquella de exclusiva perenne duración,
que resta por escuchar.
Mis oídos cubren
el sonido de la grava sobre las mejillas
y el miedo es la noche brotando de mis tímpanos.
Me tiemblan los ojos
en medio del pecho,
desde las hendiduras
emigran cuervos abatidos.
Todo lo tengo, ¡todo!...  –es fracasar, es sufrir, es odiar:
trinidad perfecta de mi desencanto total.
Todo, salvo morir.
Esa muerte para insomnes,
frustrados, intranquilos, melancólicos.
Y para el hombre cansado, ¡muy cansado!,
de ser el bailarín solitario en la pista de baile,
donde la música espera continuamente ser estrenada
y es estorbo la mujer descubierta tras el velo negro
si no reúne toda la sal de un beso 
derritiéndose en el siguiente.

Un beso frío.                    
Todo explota.                       
Duerme.



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