Dos breves e insignificantes poemas sin título ni fecha:
La noche
son
aquellos faros
del puerto
en donde
resido,
apagados a
pedradas
de
tristeza;
aquí no se
orienta
ni recala
nada,
ni tampoco
nadie.
*
Oigo una
música interior:
los brazos
lánguidos,
cansados de
abrazar
el aire
invisible, tan inmune.
La
nostalgia
es una
procesión
de sombras
inasibles.
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